Así funciona el sistema DMO del DENZA BAO 5, la tecnología híbrida enchufable diseñada para el todoterreno
El DENZA BAO 5 incorpora la innovadora arquitectura híbrida enchufable DMO (Dual Mode Off-road), desarrollada por BYD para combinar las ventajas de la electrificación con unas auténticas capacidades todoterreno. El sistema entrega hasta 544 CV, 90 kilómetros de autonomía eléctrica y una autonomía total de 835 kilómetros.
Un híbrido enchufable pensado para salir del asfalto
DENZA, la marca premium de BYD, ha desarrollado el sistema DMO (Dual Mode Off-road) específicamente para vehículos todoterreno. A diferencia de un SUV convencional, el BAO 5 utiliza un chasis de largueros y travesaños con la batería Blade integrada mediante la tecnología Cell-to-Chassis (CTC), mejorando la rigidez estructural, reduciendo el centro de gravedad y aumentando la estabilidad tanto en carretera como fuera del asfalto.

El sistema combina un motor de gasolina turboalimentado de 1,5 litros con dos motores eléctricos y el primer sistema híbrido eléctrico longitudinal (EHS) del mundo, alcanzando una potencia conjunta de 544 CV y ofreciendo hasta 8.000 Nm de par efectivo en la rueda, una cifra especialmente destacada para afrontar los terrenos más exigentes.
Tecnología para superar cualquier obstáculo
El DENZA BAO 5 incorpora bloqueos electrónicos inteligentes de los diferenciales delantero y trasero, además de un bloqueo central capaz de repartir el par hasta 30 veces más rápido que un diferencial mecánico convencional.

La versión Ultimate añade el sistema DiSus-P, una suspensión inteligente que analiza continuamente la información de más de 20 sensores para adaptar la amortiguación y la altura de la carrocería según el terreno. Este sistema permite variar la altura hasta 140 milímetros, alcanzar una distancia libre al suelo de 310 mm y mejorar los ángulos todoterreno hasta 39° de ataque y 34° de salida.
La batería Blade de 31,8 kWh proporciona una autonomía eléctrica de 90 kilómetros, mientras que la autonomía combinada alcanza los 835 kilómetros con un consumo homologado de 4,2 l/100 km y unas emisiones de 94 g/km de CO₂, demostrando que la eficiencia también puede formar parte de un auténtico vehículo preparado para el uso fuera del asfalto.



