Citroën ë-C3 Eléctrico 2025, electrificación con identidad propia en el segmento B
Citroën revoluciona su gama con un modelo completamente nuevo, 100% eléctrico, asequible y funcional: el ë-C3. Lo hemos probado en profundidad para descubrir si es tan rupturista como promete.
El nuevo Citroën ë-C3 2025 es el primero de una nueva generación de modelos eléctricos del grupo Stellantis pensados para democratizar la movilidad cero emisiones. Bajo el paraguas de una estrategia claramente enfocada en el acceso y la simplicidad, este modelo urbano no solo se distancia del anterior C3 de combustión, sino que inaugura una arquitectura inédita: la plataforma Smart Car adaptada para versiones eléctricas asequibles.
Fabricado en Europa y diseñado pensando en un cliente urbano o periurbano que busca una solución práctica, con buen confort y bajo coste operativo, el ë-C3 es un coche 100% nuevo. No se trata de una adaptación de un coche existente, sino de una reinterpretación de lo que debe ser un utilitario eléctrico asequible con la personalidad de Citroën.
Aunque lleva el mismo nombre, el nuevo Citroën ë-C3 no tiene nada que ver con el anterior C3 de tercera generación (2016-2023). La plataforma es distinta (la anterior usaba la CMP del grupo PSA), el tipo de propulsión ahora es exclusivamente eléctrico, las dimensiones han crecido y la filosofía de diseño ha evolucionado hacia un lenguaje más anguloso y robusto. También se ha replanteado el planteamiento de equipamiento y simplificación industrial para poder ofrecer un eléctrico a precios por debajo de 25.000 euros antes de ayudas, algo inaudito hasta ahora con este nivel de producto.

Exterior: Diseño robusto y elevado, con estética SUV urbana bien definida.
Desde el primer vistazo, el nuevo Citroën ë-C3 transmite una imagen poderosa y diferenciada. No busca mimetizarse con el resto de urbanos eléctricos del mercado, sino aportar una personalidad propia. El frontal del coche es, sin duda, la parte más característica del conjunto. La firma lumínica en dos niveles, con proyectores principales en la parte baja y luz diurna en la parte superior, marca una identidad fuerte y reconocible. Ambos elementos utilizan tecnología LED, lo que además de dotarlo de un aspecto moderno, mejora la visibilidad y eficiencia energética.

El nuevo logotipo ovalado de Citroën, con forma de cápsula cromada, se ubica en el centro de una calandra totalmente cerrada, en sintonía con su condición de vehículo eléctrico. Este diseño no solo refuerza la aerodinámica, sino que también marca el inicio de una nueva era estética para la marca. El capó es alto, plano y horizontal, lo que refuerza la presencia visual del vehículo y da continuidad al lenguaje SUV que tan bien acoge este modelo.

Las proporciones son diferentes a las del anterior C3: con 4,01 metros de largo, 1,76 de ancho y 1,57 de alto, el ë-C3 gana en altura libre respecto al suelo y en volumen visual. Esta configuración no solo mejora la accesibilidad al habitáculo, sino que proporciona una postura de conducción más elevada y dominante, muy apreciada por el público actual.

En vista lateral, el modelo presenta unas formas sencillas, con líneas rectas y tensadas que aportan sobriedad y claridad formal. Los pasos de rueda, reforzados con protecciones plásticas negras, combinan bien con el diseño de las llantas de 17 pulgadas y neumáticos 205/55 R17, que contribuyen a mejorar la absorción de baches sin comprometer la maniobrabilidad. El montante trasero está pintado en negro, generando un efecto visual de techo flotante que dinamiza la silueta.

La trasera sigue el mismo patrón funcional: portón vertical, pilotos horizontales LED con grafismo interno de triple segmento, y un paragolpes robusto con inserciones plásticas en la parte baja. Todo el diseño está pensado para ser práctico, fácil de mantener y económico de reparar en caso de pequeños golpes.
El Citroën ë-C3 es un ejemplo de diseño pragmático y expresivo. No recurre a artificios innecesarios, pero tampoco es anodino. Su aspecto SUV urbano, unido a la altura libre al suelo y al planteamiento monocasco sin ornamentos, le permite destacar visualmente sin necesidad de lujos. Una apuesta atrevida y eficaz dentro del segmento B eléctrico.

Interior: Habitáculo sencillo, cómodo y muy bien aprovechado en espacio.
Acceder al habitáculo del Citroën ë-C3 revela inmediatamente el enfoque centrado en el usuario y la funcionalidad. Lejos de buscar ostentación o carga tecnológica innecesaria, el interior ofrece una solución fresca y minimalista. Lo primero que llama la atención es la ausencia de un cuadro de instrumentos tradicional. En su lugar, el coche incorpora una delgada franja digital justo delante del volante, que actúa como pantalla de información esencial, complementada con un Head-Up Display que proyecta los datos básicos sobre una lámina transparente frente al conductor. Esta configuración permite mantener la vista siempre enfocada en la carretera y reduce las distracciones.


El salpicadero está dividido horizontalmente por una banda textil que mejora el confort visual y acústico. La disposición de los mandos es racional: todos los controles principales quedan al alcance sin necesidad de apartar la vista del frente. En la consola central destaca una pantalla táctil flotante de 10,25 pulgadas (en esta versión MAX), desde la que se controla el sistema multimedia, conectividad inalámbrica con smartphones, funciones del vehículo y climatización. A diferencia de otros modelos, Citroën ha mantenido accesos físicos para funciones esenciales como el volumen o la temperatura, una decisión acertada desde el punto de vista ergonómico.
Los materiales, en su mayoría plásticos duros, están bien ensamblados. No hay crujidos ni holguras, lo que denota una mejora en la calidad percibida con respecto a generaciones anteriores. La estética interior se basa en la claridad de formas, con líneas rectas, superficies limpias y pocos elementos decorativos. El enfoque es claramente funcional, sin renunciar a un cierto aire juvenil y desenfadado.

Los asientos delanteros son uno de los puntos fuertes del modelo. Gracias al programa Advanced Comfort de Citroën, cuentan con una espuma más gruesa y mullida, que resulta muy agradable incluso en trayectos largos. La postura de conducción es elevada, con buena visibilidad y mandos bien colocados. El volante, de diseño compacto y ajustable en altura y profundidad, permite una postura natural y relajada.

En las plazas traseras, la habitabilidad es sorprendentemente buena para un modelo del segmento B. La batalla de 2.540 mm garantiza espacio suficiente para las piernas de dos adultos, y la altura libre al techo es generosa, gracias a la altura del coche. La anchura limita algo la comodidad para tres ocupantes, pero el diseño del respaldo permite cierto compromiso.

El maletero cubica 310 litros, con formas rectangulares y boca de carga baja. Cuenta con un doble fondo útil para guardar el cable de carga o accesorios. El respaldo trasero se puede abatir en configuración 60:40, aunque no queda una superficie completamente plana.

A nivel de confort acústico, el interior del ë-C3 está bien aislado de ruidos mecánicos y de rodadura. Solo en tramos de autovía se filtra algo más de rumor aerodinámico, pero sigue en niveles aceptables para su categoría.
En conjunto, el habitáculo del Citroën ë-C3 responde perfectamente a su filosofía de vehículo accesible, cómodo y bien aprovechado. No busca impresionar, sino hacer fácil y agradable el día a día.
Motorización: Propulsor eléctrico equilibrado, con potencia adecuada para uso diario.
El nuevo Citroën ë-C3 monta un motor eléctrico de 83 kW (113 CV), situado en el eje delantero, alimentado por una batería LFP (litio-ferrofosfato) de 44 kWh útiles. Es un planteamiento inteligente que busca equilibrio entre coste, durabilidad y autonomía realista.

En uso real, el motor ofrece una respuesta lineal y progresiva. No tiene el carácter explosivo de otros eléctricos más potentes, pero acelera de 0 a 100 km/h en 11 segundos y mantiene un empuje más que suficiente para adelantamientos y vías rápidas. La velocidad máxima está limitada a 135 km/h.
Durante nuestra prueba, en recorridos mixtos (ciudad, interurbanas y algo de autovía), registramos un consumo medio de 14,8 kWh/100 km, que encaja con la cifra oficial WLTP de 12,8 a 15,2 kWh/100 km. En uso urbano puro, el consumo bajó incluso hasta los 13,1 kWh/100 km, lo que deja una autonomía realista cercana a los 300 km en ciclo mixto y algo más en ciudad.
Batería: Batería LFP de 44 kWh, eficiente y optimizada para la ciudad.
El uso de baterías LFP (química litio-ferrofosfato) es uno de los puntos fuertes de este modelo. Este tipo de celdas ofrece mayor vida útil, mayor resistencia a la degradación térmica y permite una recarga más frecuente hasta el 100% sin comprometer la longevidad.
La capacidad útil de 44 kWh le permite recorrer entre 300 y 320 km en condiciones reales. Durante nuestra prueba, obtuvimos una autonomía media de 296 km reales antes de llegar al 10% de batería, lo que confirma que no se trata de cifras infladas.

La aplicación móvil permite programar la carga, preclimatizar el habitáculo y consultar el estado en tiempo real. El vehículo soporta carga monofásica y trifásica en corriente alterna y tiene buena eficiencia en recarga rápida, incluso en estaciones de carga pública de 100 kW.
La carga se realiza mediante un cargador embarcado de 7 kW en corriente alterna (AC), o bien hasta 100 kW en corriente continua (DC), lo que permite pasar del 20 al 80% en menos de 30 minutos. Un valor excelente en este rango de precio. La toma CCS Combo está situada en la aleta trasera izquierda.

Seguridad: Dotación básica pero completa en asistentes clave para su segmento.
Aunque se trata de un modelo de acceso, Citroën ha incluido una dotación de seguridad activa básica pero eficaz. De serie incluye frenado autónomo de emergencia con detección de peatones y ciclistas, alerta de cambio involuntario de carril, asistente de mantenimiento en carril, control de crucero, limitador de velocidad y reconocimiento de señales. No hay control de crucero adaptativo ni sensores de ángulo muerto, elementos reservados a segmentos superiores.
La estructura del coche responde a las normativas europeas de protección pasiva, con zonas deformables y bastidor optimizado. Dispone de 6 airbags, incluidos los laterales y de cortina. A falta de resultados oficiales Euro NCAP, el vehículo cumple con la regulación UN-ECE R135 para impactos laterales y R94 para frontales.
El comportamiento del ESP y los asistentes de tracción es correcto, sin brusquedad, con intervención eficaz pero no invasiva.
Al volante: Conducción suave, silenciosa y enfocada al confort urbano.
Desde los primeros metros al volante del Citroën ë-C3, queda clara su vocación: hacer la conducción cotidiana lo más relajada posible. La puesta en marcha se realiza mediante un botón, y al seleccionar la posición D mediante el selector tipo palanca situado en el túnel central, el coche arranca en absoluto silencio. El empuje inicial del motor eléctrico de 83 kW (113 CV) es suave y progresivo, sin tirones ni reacciones bruscas.

En ciudad, el ë-C3 se mueve como pez en el agua. Su dirección es ligera, el radio de giro es muy cerrado y la respuesta del acelerador está modulada para permitir maniobras precisas en calles estrechas o aparcamientos. La visibilidad hacia delante es muy buena gracias a la postura elevada y al capó plano. Hacia atrás, la luneta algo elevada se compensa con cámara de visión trasera (según acabado).

La suspensión, absorbe con eficacia los baches urbanos, badenes o juntas de dilatación. En zonas con firme deteriorado, el confort que ofrece está por encima de la media de su segmento. La insonorización también es notable en estos entornos, con apenas ruidos de rodadura perceptibles.
En carretera secundaria o tramos interurbanos, el ë-C3 mantiene su comportamiento neutro. No es un coche diseñado para conducción deportiva, pero ofrece una estabilidad correcta hasta velocidades legales. La aceleración no es elevada, pero más que suficiente para integrarse en tráfico rápido o afrontar pendientes. La recuperación desde 60 a 100 km/h se realiza sin esfuerzo gracias al par instantáneo.

En tramos revirados, el coche acusa algo de balanceo lateral debido a su altura y al enfoque de confort de las suspensiones. Sin embargo, el control de tracción y el ESP actúan con suavidad y eficacia, manteniendo la trayectoria sin sobresaltos. La dirección, aunque poco comunicativa, tiene una asistencia adecuada para este tipo de conducción tranquila.
En autopista, la velocidad máxima se alcanza sin dificultad. La estabilidad longitudinal es buena, aunque se percibe cierta sensibilidad al viento lateral debido a la altura y superficie frontal del coche. A estas velocidades, el aislamiento acústico se mantiene dentro de lo aceptable.
El Citroën ë-C3 transmite una experiencia de conducción muy cómoda, predecible y sin complicaciones. No está diseñado para emocionar al volante, pero sí para hacer del trayecto diario un momento de calma y eficacia, con todo el potencial del sistema eléctrico bien integrado en una propuesta racional.
✅ A DESTACAR
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Autonomía realista | Cercana a 300 km con batería de 44 kWh |
| Precio competitivo | Por debajo de 25.000 € antes de ayudas |
| Diseño diferenciador | Estética SUV urbana moderna |
| Confort de marcha | Suspensión blanda, buena filtración |
⚠️ A MEJORAR
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Acabados interiores | Materiales duros y básicos |
| Prestaciones | Aceleración modesta y limitada dinámica |
| Dotación de seguridad | Sin control adaptativo ni sensores traseros |
Puntuación Citroën ë-C3 Eléctrico: 7,5/10
| Indicativo | Puntuación (sobre 10) |
|---|---|
| Relación Calidad/Precio | 9 |
| Calidad de Acabados | 6 |
| Seguridad Activa y Pasiva | 6,5 |
| Frenada | 7 |
| Motor | 7 |
| Eficiencia Energética | 9 |
| Suspensión | 8 |
| Insonorización | 7 |
| Rendimiento Dinámico | 6 |
| Capacidad de Almacenamiento | 7 |
| Comodidad de los Asientos | 8 |
| Autonomía | 8,5 |
| Tecnología y Conectividad | 7 |
| Calidad de Materiales | 6 |
| Diseño Exterior | 8 |
| Puntuación Global | 7,5 |
Ficha técnica
| Elemento | Datos |
|---|---|
| Motor | Eléctrico síncrono de imanes permanentes |
| Potencia máxima | 83 kW (113 CV) |
| Par máximo | ~120 Nm |
| Tipo de batería | LFP (litio-ferrofosfato) |
| Capacidad útil de batería | 44 kWh |
| Autonomía WLTP | Hasta 320 km |
| Autonomía real en prueba | 280 – 300 km |
| Consumo WLTP | 12,8 – 15,2 kWh/100 km |
| Consumo real medido | 14,8 kWh/100 km |
| Velocidad máxima | 135 km/h |
| Aceleración 0-100 km/h | 11,0 segundos |
| Tracción | Delantera |
| Cambio | Automático, reductor monomarcha |
| Longitud | 4.010 mm |
| Anchura | 1.760 mm |
| Altura | 1.570 mm |
| Distancia entre ejes | 2.540 mm |
| Peso en vacío | 1.520 kg |
| Neumáticos | 205/55 R17 90N |
| Maletero | 310 litros |
| Carga AC (corriente alterna) | 7,4 kW (monofásico) |
| Carga DC (corriente continua) | Hasta 100 kW (20-80% en ~26 min) |
| Toma de carga | Tipo 2 / CCS Combo |
| Normativa emisiones | Vehículo 100% eléctrico (BEV |
Equipamiento de serie
| Equipamiento |
|---|
| Climatizador automático |
| Pantalla central táctil de 10,25” |
| Conectividad Android Auto y Apple CarPlay inalámbrica |
| Head-Up Display (proyección sobre lámina transparente) |
| Cámara de visión trasera |
| Iluminación LED delantera y trasera |
| Sistema de frenado automático de emergencia |
| Asistente de mantenimiento de carril |
| Reconocimiento de señales de tráfico |
| Control de crucero con limitador |
| Sensor de lluvia y luces automáticas |
| Sistema Advanced Comfort en los asientos delanteros |
| Llantas de aleación de 17 pulgadas |
| Cable de carga Modo 2 (enchufe doméstico) incluido |
| Cargador embarcado de 7 kW AC |
| Carga rápida hasta 100 kW DC |
- Sitio Web: www.citroen.es
- Concesionarios: www.citroen.es/red oficial



