Las baterías de los coches eléctricos y PHEV conservan más del 90% de su capacidad a los 160.000 kilómetros
Las baterías de los coches eléctricos e híbridos enchufables mantienen una vida útil muy superior a la que todavía percibe buena parte del mercado. Así lo refleja un estudio de Arval, elaborado a partir del análisis de 24.000 certificados de salud de batería de vehículos usados, una de las muestras más amplias y variadas realizadas hasta la fecha en Europa.
El informe incluye modelos de 30 marcas comercializados entre marzo de 2023 y septiembre de 2025 en 11 países europeos, con una mayoría de vehículos 100% eléctricos y una parte relevante de híbridos enchufables. Sus conclusiones apuntan a una degradación baja, progresiva y mucho más contenida de lo que suele pensarse: a los 70.000 kilómetros, la capacidad media restante se sitúa en el 93%, mientras que a los 160.000 kilómetros o tras seis años de uso el estado de salud de la batería continúa por encima del 90%.
Arval también destaca que los modelos de nueva generación presentan un estado de salud entre dos y tres puntos superior al de vehículos más antiguos, lo que confirma la evolución técnica de esta tecnología. Además, la pérdida de capacidad sigue una pauta estable, con una degradación aproximada del 1% cada 25.000 kilómetros tras una ligera caída inicial.

La evolución tecnológica y la certificación del estado de salud de la batería impulsan el desarrollo del coche eléctrico de ocasión
Este dato resulta especialmente relevante para el desarrollo del mercado de ocasión. Según recuerda la compañía, el 75% de las transacciones de vehículos en la Unión Europea se producen en el mercado de segunda mano, por lo que la consolidación de una oferta fiable de eléctricos usados será determinante para acelerar la descarbonización del parque móvil. En esa misma línea, un estudio del Arval Mobility Observatory señala que el 45% de las flotas corporativas europeas ya incorporan vehículos usados y que otro 85% de empresas prevé hacerlo.
Para reforzar la confianza del comprador, Arval entrega certificados independientes del estado de la batería en sus vehículos eléctricos de ocasión, elaborados por Moba y Aviloo. A través de un código QR, el cliente puede consultar tanto la capacidad real de la batería respecto a su estado original como estimaciones de autonomía según el tipo de trayecto y las condiciones de uso.
De cara a los próximos años, la normativa europea también contribuirá a dar mayor transparencia a este mercado. A partir de 2027, los nuevos modelos mostrarán en el salpicadero un indicador estandarizado del estado energético certificado de la batería, y además contarán con un pasaporte digital que recogerá su historial y capacidad certificada.
En términos de mercado, la conclusión es clara: las baterías están demostrando una resistencia mucho mayor de la esperada y eso refuerza el papel del vehículo eléctrico de segunda mano como una alternativa plenamente válida, más accesible y también más sostenible.



