Prueba Geely Starray EM-i: un SUV híbrido enchufable que apuesta por el confort, la tecnología y el espacio
El Geely Starray EM-i llega al mercado español con un SUV de tamaño medio, con tecnología híbrida enchufable, un habitáculo de planteamiento moderno y un sistema de propulsión que busca reducir el consumo sin depender exclusivamente de la recarga eléctrica.
El mercado español de coches electrificados ha dado un vuelco radical con el desembarco de marcas chinas como BYD, MG, Omoda, Jaecoo o la propia Geely.
Precisamente, el Starray EM-i es la gran apuesta de Geely para ganar clientes en europa. La receta es atractiva: un SUV familiar espacioso, con un motor híbrido enchufable pensado para resolver los trayectos diarios en modo eléctrico y un arsenal tecnológico de serie.
Para esta prueba nos hemos puesto a los mandos de una unidad en un tono verde oscuro metalizado. Viene con cinco plazas, un interior dominado por grandes pantallas digitales y una mecánica que combina un bloque de gasolina de 1,5 litros con un motor eléctrico.

Geely Auto forma parte de un grupo empresarial que inició su actividad en la industria del automóvil durante la década de los noventa. En el año 2010 compro a Ford la marca Volvo Cars, que le permitió ampliar su presencia internacional y desarrollar relaciones industriales y tecnológicas.
El Starray EM-i apuesta por los vehículos eléctricos e híbridos enchufables que resultan especialmente interesantes para los conductores que todavía necesitan un motor de combustión para viajar, pero desean realizar buena parte de sus desplazamientos diarios utilizando electricidad.
Por dimensiones y concepto, el Geely Starray EM-i se enfrenta a modelos como el BYD Seal U DM-i, el MG HS Plug-in Hybrid, el Jaecoo 7 SHS o el Volkswagen Tiguan eHybrid. Todos ellos ofrecen una interpretación diferente del SUV familiar electrificado, aunque comparten el objetivo de combinar autonomía eléctrica, espacio interior y capacidad para afrontar viajes largos.
Diseño exterior
Medidas familiares y un diseño elegante
El Geely Starray EM-i mide 4,74 metros de largo, lo que lo convierte en uno de los SUV de tamaño medio más grandes, ubicándolo en la franja de precio D con un perfil familiar.

Su frontal presenta una superficie bastante limpia, sus faros presentan una parrilla limpia, luz estilizada y un diseño horizontal que se alarga hacia los laterales de la carrocería, acentuando su anchura.
Las luces y las entradas de aire se han diseñado para la refrigeración del bloque motor del híbrido.

Si lo miramos de perfil, podemos apreciar sus dimensiones reales. La carrocería presenta una línea de cintura elevada con amplias superficies de chapa. La zona acristalada está enmarcada por unas molduras cromadas que realzan la elegancia del vehículo.
En nuestra unidad de pruebas, el color verde oscuro aporta una imagen discreta que cambia bastante según la incidencia de la luz. Bajo el sol se aprecian mejor las formas de las puertas y los pasos de rueda, mientras que en zonas de sombra la pintura adquiere una tonalidad prácticamente negra.

Este conjunto exterior se completa con unas llantas de aleación de diseño multirradio dotandola de una presencia importante en el conjunto. La unidad probada monta unos neumáticos Goodyear Efficient Grip Performance SUV de medida 235/50 R19, una configuración que prioriza una imagen visualmente más elaborada.

La parte posterior mantiene la misma línea de diseño, con un portón de grandes dimensiones, una luneta inclinada y un alerón superior que prolonga visualmente el techo. Los pilotos se integran en una composición horizontal, siguiendo una tendencia bastante extendida entre los SUV actuales.
Uno de los aspectos que conviene valorar en un vehículo de estas dimensiones es su utilización cotidiana. Con 4,74 metros de longitud y 1,91 metros de anchura, el Starray EM-i ofrece una carrocería apropiada para viajar en familia, pero requiere cierta atención en aparcamientos estrechos y plazas de garaje antiguas.
No estamos ante un SUV especialmente compacto. Sus dimensiones son una de las claves de su habitabilidad, aunque también condicionan su facilidad de utilización en determinados entornos urbanos.
Interior
Amplitud, buenos materiales y una tecnología muy presente

Una vez dentro del Starray EM-i, podemos apreciar que el habitáculo da una gran sensación de amplitud, con buenos materiales, ajustes precisos y un acabados de alta calidad.
El salpicadero, de diseño horizontal, combina superficies acolchada, que incluye numerosas molduras decorativas e iluminación ambiental, es un conjunto de aspecto moderno y diseño limpio.

Al sentarnos en el puesto de conducción, lo primero que nos llama la atención es su pantalla multimedia de 15,4 pulgadas que ocupa el centro del salpicadero y centraliza buena parte de las funciones del automóvil. Su tamaño facilita la consulta del navegador y la información del sistema híbrido, pero, como suele ocurrir últimamente, algunos ajustes requieren navegar por diferentes menús.

Detrás del volante encontramos una instrumentación digital de 10,2 pulgadas que muestra los datos principales de conducción. Cumple su función, pero nos habría gustado que fuera algo más grande y ofreciera mayores posibilidades de personalización.

Uno de los detalles que más nos ha gustado es la consola central. Geely ha tenido el acierto de mantener mandos físicos para controlar funciones habituales como el volumen del equipo de sonido, la temperatura y la ventilación del climatizador. Estos pequeños mandos presentan un acabado metálico de buen tacto, entre los que destaca el gran dial giratorio para el volumen. Lo que nos permiten realizar estas operaciones sin dejar de prestar atención a la carretera.
En la parte delantera también encontramos una superficie de carga inalámbrica para el teléfono móvil.

El diseño del volante achatado tanto en la parte superior como en la inferior no termina de convencernos. Aunque visualmente resulta original, preferimos un volante más convencional, especialmente al maniobrar o realizar giros amplios, cuando es necesario cambiar la posición de las manos. Es una cuestión de ergonomía más que de calidad, porque tanto los materiales como el agarre nos han gustado.

Los asientos delanteros ofrecen una superficie amplia, con reglajes eléctricos, la posición de conducción es elevada transmitiendo buena sensación de control y visibilidad.
La consola central, separa las dos plazas y dispone de un reposabrazos amplio y varios espacios portaobjetos. También llaman la atención el detalle de los altavoces circulares situados en los extremos del salpicadero, aportando personalidad al diseño interior.

Las plazas traseras son otro de sus puntos fuertes. Los 2.755 mm de distancia entre ejes permiten disponer de un espacio generoso para las piernas, incluso con los asientos delanteros retrasados. La altura disponible también es buena gracias a una línea de techo que apenas desciende hacia la parte posterior. Dos adultos pueden viajar cómodamente, mientras que la plaza central, como suele ocurrir en este segmento, resulta menos favorable por la forma del respaldo y el espacio disponible. Los ocupantes posteriores cuentan con salidas de ventilación y huecos portaobjetos en las puertas.

El maletero ofrece 528 litros de capacidad, una cifra adecuada para un SUV híbrido enchufable de este tamaño. Su volumen permite transportar el equipaje habitual de una familia y puede ampliarse abatiendo los respaldos posteriores.

En conjunto, el Starray EM-i ofrece un habitáculo espacioso, bien presentado y con materiales que transmiten una buena sensación de calidad. La unidad probada dispone de techo solar de cristal practicable, que aporta una mayor luminosidad al interior y contribuye a crear una sensación de amplitud. Nos quedamos especialmente con la comodidad de los asientos y la presencia de mandos físicos en la consola central, una solución práctica que facilita el manejo de determinadas funciones durante la conducción. En el lado menos favorable, la forma del volante no nos ha convencido del todo y algunos ajustes dependen demasiado de la pantalla multimedia, lo que resta comodidad cuando queremos acceder a ellos sin apartar la vista de la carretera.
Motorización
Un híbrido enchufable de 262 CV con prioridad eléctrica
El Geely Starray EM-i utiliza una arquitectura híbrida enchufable desarrollada para que el motor eléctrico tenga un papel protagonista en la propulsión. El sistema combina un motor de gasolina atmosférico de cuatro cilindros y 1.499 cm³ con un motor eléctrico delantero de 160 kW, equivalentes a unos 218 CV.

El motor térmico desarrolla 99 CV y 125 Nm de par máximo. Su función es complementar al sistema eléctrico cuando las condiciones de conducción o el estado de carga de la batería lo requieren.
La potencia máxima combinada anunciada por Geely alcanza los 262 CV. Conviene aclarar que esta cifra no se obtiene sumando directamente las potencias máximas de ambos motores, porque cada uno trabaja bajo condiciones diferentes y la gestión electrónica limita la entrega conjunta.

La transmisión es automática, específica para el sistema híbrido, y la tracción se realiza a través de las ruedas delanteras.
Una característica importante del Starray EM-i es que su motor eléctrico tiene potencia suficiente para encargarse de la propulsión en una amplia variedad de situaciones. Esto permite que el vehículo funcione como un eléctrico mientras dispone de energía en la batería y que recurra al motor de gasolina cuando resulta necesario.

El conductor dispone de distintos programas de funcionamiento, denominados Pure, Hybrid y Power. El primero prioriza la conducción eléctrica, el segundo gestiona automáticamente la utilización de ambos motores y el tercero está orientado a obtener una respuesta más inmediata del sistema de propulsión.
La aceleración oficial de 0 a 100 km/h se sitúa aproximadamente entre 8,0 y 8,2 segundos, según la versión, mientras que la velocidad máxima está limitada a 170 km/h. Son prestaciones suficientes sobre el papel para un SUV familiar de su tamaño, aunque su planteamiento está más orientado a la eficiencia que a la conducción deportiva.
Batería y autonomía
Dos capacidades para diferentes necesidades
Uno de los argumentos comerciales más importantes del Starray EM-i es la posibilidad de elegir entre dos baterías, una de 18,4 kWh y la versión de prueba de 29,8 kWh. Ambas utilizan tecnología de fosfato de hierro y litio (LFP), una química que prescinde del níquel y del cobalto en el material activo del cátodo y que destaca por su estabilidad térmica.
La batería de mayor capacidad es especialmente interesante para los conductores que pueden recargar el automóvil habitualmente. Sus 136 kilómetros de autonomía eléctrica homologada en ciclo combinado WLTP permiten plantear numerosos desplazamientos diarios sin utilizar gasolina, siempre que las condiciones reales se aproximen a las del ensayo.
Autonomía eléctrica homologada WLTP
Fuente: Geely. Autonomías homologadas según el ciclo WLTP combinado. Los valores reales pueden variar según la temperatura, la velocidad, el recorrido y las condiciones de conducción.
Geely también anuncia hasta 184 kilómetros de autonomía eléctrica urbana WLTP para las versiones de batería grande. Es importante diferenciar ambos registros: el ciclo urbano se realiza a velocidades inferiores y en condiciones que favorecen especialmente el funcionamiento eléctrico.

Nuestra unidad incorpora la configuración híbrida enchufable con batería de mayor capacidad, coherente con el acabado superior y las llantas de 19 pulgadas que aparecen en las fotografías.

En cuanto a la recarga, Geely anuncia un tiempo de 16 minutos para pasar del 30 al 80 % de capacidad en corriente continua en las versiones de batería grande, bajo condiciones adecuadas. El vehículo también admite recarga en corriente alterna, con cargador embarcado de 6,6 kW.
La diferencia entre las dos baterías no afecta únicamente a la distancia que se puede recorrer sin gasolina. También condiciona el peso del vehículo, el precio de adquisición y el tiempo necesario para recuperar una carga completa.
Para quien recorra pocos kilómetros diarios y disponga de un punto de carga doméstico, la batería pequeña puede ser suficiente. La de 29,8 kWh cobra más sentido cuando se realizan desplazamientos frecuentes de mayor distancia y existe la posibilidad de recargar con regularidad.
Durante nuestra prueba hemos registrado con la bateria descargada, un consumo medio de gasolina de 7,6 l/100 km a lo largo de 600 kilómetros recorridos. En circulación urbana, el consumo se ha reducido hasta los 5,4 l/100 km, mientras que el consumo eléctrico medio obtenido ha sido de 16,1 kWh/100 km.
Para la medición de consumos, siempre tenemos que tener en cuenta que van a depender de la temperatura exterior, la velocidad, el uso del climatizador, la orografía y el estilo de conducción.


Un detalle que nos ha llamado la atención es que la apertura de la tapa del depósito de combustible se realiza desde la pantalla multimedia, mediante un icono situado en la parte inferior. Es una solución poco habitual, ya que obliga a recurrir al sistema multimedia para una operación que en otros vehículos se resuelve mediante un mando físico o presionando directamente sobre la tapa. Aunque no es un inconveniente importante, sí añade un paso a una acción cotidiana.
Seguridad y asistentes a la conducción
El equipamiento de seguridad es otro de los apartados en los que Geely ha concentrado buena parte de su propuesta.

El Starray EM-i dispone de sistemas de asistencia destinados a reducir el riesgo de accidente y facilitar la conducción en recorridos largos. Entre ellos se encuentran la frenada automática de emergencia, el control de crucero adaptativo, el asistente de mantenimiento de carril, la vigilancia del ángulo muerto y la alerta de tráfico cruzado posterior, según la dotación correspondiente.

La instrumentación digital de nuestra unidad permite visualizar los vehículos que circulan por delante. Esta representación facilita conocer qué información está recibiendo el sistema de asistencia, aunque no sustituye la observación directa del tráfico.
Dispone de reconocimiento de señales de tráfico, con la velocidad máxima detectada representada junto a la velocidad del automóvil.

El Starray incorpora igualmente cámaras de visión panorámica de 360 grados, una función especialmente útil teniendo en cuenta su anchura de 1,91 metros. Las maniobras en garajes y aparcamientos pueden resultar más sencillas cuando el conductor dispone de una vista del entorno inmediato del vehículo.
La frenada automática, el control de estabilidad, los airbags y los sistemas de asistencia forman parte de una dotación que responde a las exigencias actuales del segmento.

Su presencia, sin embargo, no permite valorar por sí sola su eficacia. Para juzgar el funcionamiento del mantenimiento de carril, la suavidad de las intervenciones del control de crucero o la frecuencia de las advertencias es necesario contar con observaciones específicas realizadas durante la conducción.
Al volante
Una mecánica concebida para combinar electricidad y gasolina
El Geely Starray EM-i plantea una experiencia de conducción en la que el motor eléctrico tiene un protagonismo superior al de los híbridos convencionales. La elevada potencia de la unidad eléctrica permite que la respuesta inicial no dependa necesariamente de la intervención del motor de gasolina.

En los desplazamientos urbanos, esta configuración tiene una ventaja evidente: cuando existe suficiente energía almacenada, el automóvil puede circular sin consumo directo de gasolina y sin el ruido propio de un motor térmico.

El sistema híbrido gestiona la participación de ambos motores en función de la demanda de potencia y de la energía disponible. En modo Hybrid, la electrónica decide cuándo utilizar el motor de combustión, mientras que el programa Pure permite priorizar el funcionamiento eléctrico.
La respuesta es apropiada para un SUV de 4,74 metros. Con 262 CV de potencia combinada y un motor eléctrico de 160 kW, el sistema dispone de capacidad para afrontar incorporaciones y adelantamientos, aunque la aceleración real también depende del estado de carga de la batería y de la gestión de potencia.

El peso constituye un factor que no debe pasarse por alto. Nuestra unidad tiene una masa en orden de marcha de 1.905 kg y una masa máxima autorizada de 2.250 kg. Son cifras que conviene tener presentes al analizar el comportamiento de la suspensión, la frenada y el consumo.
Ciudad y recorridos cotidianos
La conducción urbana es uno de los escenarios donde un híbrido enchufable puede aprovechar mejor sus características.

El sistema eléctrico permite realizar desplazamientos sin recurrir constantemente al motor de combustión, mientras que la recuperación de energía durante las deceleraciones contribuye a mejorar el aprovechamiento de la batería.
La posición elevada de conducción y la instrumentación digital facilitan el control de la información principal. La presencia de cámaras y sensores de aparcamiento también resulta relevante en un vehículo que supera ampliamente los 4,5 metros de longitud.

La contrapartida está en las dimensiones exteriores. El Starray EM-i necesita más espacio para maniobrar que un SUV compacto, especialmente cuando se circula por calles estrechas o se utilizan aparcamientos con plazas reducidas.
Carretera y autopista
En carretera, el sistema híbrido dispone de tres posibilidades de funcionamiento: propulsión eléctrica, intervención del motor térmico o combinación de ambos, según las necesidades energéticas.
La arquitectura permite adaptar la entrega de potencia a situaciones diferentes, desde una circulación estable hasta una aceleración más intensa.

El Starray utiliza una suspensión delantera independiente de tipo McPherson y un esquema trasero multibrazo. Esta última solución permite controlar de forma independiente el movimiento de las ruedas posteriores y ofrece mayores posibilidades de ajuste para encontrar un buen equilibrio entre confort y estabilidad.
Durante nuestra prueba, realizada por carreteras convencionales y autopistas, hemos comprobado que el confort de marcha es uno de sus puntos fuertes. La suspensión absorbe con eficacia las irregularidades del asfalto y filtra buena parte de los baches, hasta el punto de que apenas se transmiten al habitáculo. El resultado es una conducción cómoda, especialmente en los desplazamientos largos.

Las llantas de 19 pulgadas de nuestra unidad, con neumáticos 235/50 R19, también influyen en ese equilibrio. El perfil del neumático conserva una altura razonable, aunque las ruedas de mayor diámetro pueden transmitir con más claridad determinadas irregularidades que otras configuraciones con mayor balón.
En autopista, uno de los aspectos que más condicionan la eficiencia de un híbrido enchufable es la velocidad sostenida. Cuando se circula a ritmos elevados, la demanda energética aumenta y la autonomía eléctrica suele reducirse.

Una vez agotada la autonomía eléctrica utilizable, el Starray continúa funcionando como un híbrido de gasolina. El consumo en estas condiciones es especialmente importante para quienes realizan viajes largos con frecuencia.
Como referencia, el consumo medio obtenido en nuestra prueba por ciudad, carretera y autovia ha sido de 7,6 l/100 km, en funcionamiento con la batería descargada. Que pueden ser muy bajos al contabilizar una parte importante del recorrido en modo eléctrico.
Conclusión
Una alternativa que merece entrar en la comparación
El Geely Starray EM-i reúne varios argumentos interesantes para quien busca un SUV familiar híbrido enchufable. Tiene una carrocería amplia, un interior de diseño moderno, una dotación tecnológica abundante y una gama de baterías que permite elegir entre dos niveles de autonomía eléctrica.
La versión de 29,8 kWh destaca especialmente por sus 136 kilómetros de autonomía combinada WLTP. Es una cifra que puede cambiar considerablemente la forma de utilizar un híbrido enchufable, siempre que el conductor disponga de una infraestructura de recarga adecuada.
También resulta interesante el planteamiento mecánico. Geely utiliza un motor eléctrico potente, acompañado de un propulsor de gasolina de 1,5 litros, con una gestión destinada a aprovechar la electricidad cuando las condiciones lo permiten.
El interior presenta una imagen cuidada, con una pantalla central de 15,4 pulgadas, instrumentación digital y controles físicos concentrados en determinadas zonas de la consola. La digitalización tiene ventajas evidentes, aunque el uso de la pantalla para manejar algunas funciones de climatización no será del agrado de todos los conductores.
Frente a rivales consolidados, Geely deberá demostrar que su propuesta resulta competitiva también en aspectos que no siempre aparecen en una ficha técnica: calidad de servicio posventa, disponibilidad de recambios, funcionamiento del software a largo plazo y valor residual.
El Starray EM-i tiene argumentos para ser considerado por quienes buscan espacio y una autonomía eléctrica superior a la habitual en muchos híbridos enchufables. Su interés final dependerá del precio de la versión elegida y, especialmente, de la posibilidad real de aprovechar sus capacidades de recarga.
Nuestra prueba
Durante una semana hemos probado el Geely Starray EM-i en condiciones reales de uso, recorriendo un total de 600 kilómetros por ciudad, carretera y autopista.
Datos de la prueba:
| Consumos obtenidos en nuestra prueba | Resultado |
|---|---|
| Duración | Una semana |
| Recorrido | Ciudad, carretera y autopista |
| Distancia recorrida para medir el consumo de gasolina | 600 km |
| Consumo medio de gasolina | 7,6 l/100 km |
| Consumo de gasolina en ciudad | 5,4 l/100 km |
| Consumo medio eléctrico en ciudad | 16,1 kWh/100 km |
✓ A destacar
- Autonomía eléctrica: hasta 136 kilómetros homologados WLTP con la batería de 29,8 kWh.
- Habitabilidad: interior amplio, cinco plazas y un maletero de 528 litros.
- Equipamiento: pantalla multimedia de 15,4 pulgadas, instrumentación digital y numerosos asistentes de conducción.
- Consumo eléctrico: media de 16,1 kWh/100 km registrada durante nuestra prueba.
− A mejorar
- Consumo de gasolina: media de 7,6 l/100 km durante los 600 kilómetros recorridos.
- Ergonomía: demasiadas funciones concentradas en la pantalla multimedia, incluida parte de la climatización.
- Peso y dimensiones: los 1.905 kg y sus 4,74 metros de longitud condicionan las maniobras en espacios reducidos.
- Red posventa: Geely todavía debe consolidar su presencia comercial y de servicio en el mercado español.
Nota TestDrive360 | Geely Starray EM-i
Geely Starray EM-i MAX+ (29,8 kWh)
Consulta la ficha técnica completa y el equipamiento de serie.
Ficha técnica Geely Starray EM-i MAX+ 29,8 kWh
| Motorización | |
|---|---|
| Tipo | SUV híbrido enchufable (PHEV) |
| Motor de gasolina | 1.499 cm³, 4 cilindros en línea |
| Potencia del motor térmico | 99 CV (73 kW) |
| Motor eléctrico | 160 kW (218 CV aprox.) |
| Potencia máxima combinada | 262 CV (193 kW) |
| Transmisión | Automática híbrida |
| Tracción | Delantera |
| Batería | |
| Tecnología | Litio-ferrofosfato (LFP) |
| Capacidad de batería | 29,8 kWh |
| Prestaciones | |
| Aceleración 0-100 km/h | 8,2 segundos |
| Velocidad máxima | 170 km/h |
| Consumo y autonomía | |
| Autonomía eléctrica WLTP combinada | Hasta 136 km |
| Consumo con batería descargada combinada obtenido en la prueba | 7,6 l/100 km |
| Consumo con batería descargada en ciudad obtenido en la prueba | 5,4 l/100 km |
| Consumo medio eléctrico en ciudad obtenido en la prueba | 16,1 kWh/100 km |
| Distintivo ambiental DGT | CERO emisiones |
| Recarga | |
| Carga en corriente alterna (AC) | Hasta 6,6 kW |
| Carga rápida en corriente continua (DC) | Hasta 60 kW |
| Carga rápida DC del 30 al 80 % | 16 minutos (dato del fabricante) |
| Conector de carga | Tipo 2 / CCS Combo |
| Dimensiones y peso | |
| Longitud | 4.740 mm |
| Anchura | 1.905 mm |
| Altura | 1.685 mm |
| Distancia entre ejes | 2.755 mm |
| Masa en orden de marcha (unidad probada) | 1.905 kg |
| Masa máxima autorizada (unidad probada) | 2.250 kg |
| Maletero | |
| Capacidad | 528 litros |
| Asientos traseros | Abatibles 60/40 |
| Ruedas, suspensión y frenos | |
| Llantas | Aleación de 19 pulgadas |
| Neumáticos de la unidad probada | 235/50 R19 |
| Suspensión delantera | Independiente McPherson |
| Suspensión trasera | Independiente multibrazo |
| Frenos | Discos en ambos ejes |
| Otros datos | |
| Carrocería | SUV de 5 puertas |
| Plazas | 5 |
| Dirección | Asistencia eléctrica |
| Freno de estacionamiento | Eléctrico |
Equipamiento de serie Geely Starray EM-i MAX+
| Confort y habitabilidad | |
|---|---|
| Climatizador automático bizona | ✓ |
| Bomba de calor | ✓ |
| Acceso y arranque sin llave | ✓ |
| Asientos delanteros con regulación eléctrica | ✓ |
| Asientos delanteros calefactados y ventilados | ✓ |
| Asientos delanteros con memoria de posición | ✓ |
| Función masaje en asientos delanteros | ✓ |
| Volante multifunción calefactado | ✓ |
| Iluminación ambiental configurable | ✓ |
| Retrovisores exteriores eléctricos, calefactados y plegables | ✓ |
| Elevalunas eléctricos delanteros y traseros | ✓ |
| Techo solar panorámico con apertura eléctrica | ✓ |
| Portón trasero eléctrico | ✓ |
| Asientos traseros abatibles 60/40 | ✓ |
| Tecnología y conectividad | |
| Pantalla multimedia central de 15,4 pulgadas | ✓ |
| Instrumentación digital de 10,2 pulgadas | ✓ |
| Head-up display | ✓ |
| Sistema de infoentretenimiento Flyme Auto | ✓ |
| Apple CarPlay y Android Auto | ✓ |
| Navegador integrado y control por voz | ✓ |
| Bluetooth, conectividad 4G y Wi-Fi | ✓ |
| Radio digital DAB | ✓ |
| Sistema Flyme Sound de 16 altavoces | ✓ |
| Cargador inalámbrico para smartphone | ✓ |
| Cuatro puertos USB (2 USB-A y 2 USB-C) | ✓ |
| Actualizaciones de software en línea | ✓ |
| Seguridad y asistentes | |
| Seis airbags (frontales, laterales delanteros y de cortina) | ✓ |
| Frenada automática de emergencia | ✓ |
| Control de crucero adaptativo | ✓ |
| Asistente de mantenimiento de carril | ✓ |
| Alerta de cambio involuntario de carril | ✓ |
| Reconocimiento de señales de tráfico | ✓ |
| Detección de vehículos en ángulo muerto | ✓ |
| Alerta de tráfico cruzado posterior con frenado automático | ✓ |
| Alerta de fatiga del conductor | ✓ |
| Cámara panorámica de 360 grados | ✓ |
| Sensores de aparcamiento delanteros y traseros | ✓ |
| Control electrónico de estabilidad y tracción | ✓ |
| ABS y asistente de arranque en pendiente | ✓ |
| Control de presión de neumáticos | ✓ |
| Anclajes ISOFIX | ✓ |
| Sistema de llamada de emergencia | ✓ |
| Exterior | |
| Llantas de aleación de 19 pulgadas (235/50 R19) | ✓ |
| Faros delanteros LED | ✓ |
| Luces diurnas y pilotos traseros LED | ✓ |
| Encendido automático y asistente de luces de carretera | ✓ |
| Barras de techo longitudinales | ✓ |
| Cristales traseros oscurecidos | ✓ |
| Limpiaparabrisas automático | ✓ |
| Equipamiento específico híbrido enchufable | |
| Batería LFP de 29,8 kWh | ✓ |
| Motor eléctrico de 160 kW | ✓ |
| Modos de conducción eléctrica e híbrida | ✓ |
| Frenada regenerativa | ✓ |
| Carga AC hasta 6,6 kW | ✓ |
| Carga rápida DC hasta 60 kW | ✓ |
| Función de suministro de energía V2L y V2V | ✓ |
| Cable de recarga para vehículo enchufable | ✓ |
Fuentes: Geely Auto España, fichas técnicas y de equipamiento de la versión MAX+ (2026), y documentación de homologación de la unidad fotografiada por TestDrive360. Las autonomías y consumos homologados son WLTP; no se han facilitado consumos reales medidos en esta prueba. La dotación puede variar por año y mercado.
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