Las nuevas etiquetas de la DGT: los coches que podrían perder las pegatinas CERO y ECO con la futura Ley de Movilidad Sostenible
La reforma del sistema de distintivos ambientales de la Dirección General de Tráfico (DGT) está en camino. Con la reciente aprobación de la Ley de Movilidad Sostenible por el Congreso, el Gobierno se compromete a revisar las etiquetas CERO y ECO para incorporar un nuevo criterio clave: las emisiones reales de dióxido de carbono (CO₂). Una modificación que podría cambiar por completo el panorama de la movilidad en España a partir de finales de 2026 o principios de 2027.
Una revisión largamente esperada
El texto legal establece que, en el plazo de 12 meses desde su entrada en vigor, el Ejecutivo deberá presentar un estudio para actualizar el sistema de clasificación ambiental. El objetivo es claro: reflejar mejor la realidad de las emisiones de los vehículos, solventar las deficiencias del modelo actual e incluir el CO₂ como parámetro adicional.
Esta revisión afectará especialmente a los coches que actualmente disfrutan de beneficios medioambientales que no siempre se corresponden con su nivel real de emisiones, como los híbridos enchufables (PHEV), híbridos convencionales (HEV), microhíbridos (MHEV) y vehículos de gas (GLP o GNC).
Los híbridos enchufables, en el punto de mira
Hasta ahora, cualquier híbrido enchufable con más de 40 kilómetros de autonomía eléctrica podía lucir la etiqueta CERO, la misma que un coche 100% eléctrico. Sin embargo, muchos de estos vehículos circulan mayoritariamente en modo combustión porque sus usuarios apenas los recargan, lo que contradice el espíritu de la norma.
Con la futura reforma, solo los eléctricos puros, los de hidrógeno y los PHEV con al menos 90 km de autonomía eléctrica mantendrán la etiqueta CERO. Los demás pasarán a la categoría ECO, perdiendo así ventajas como el acceso ilimitado a las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) o los descuentos en aparcamiento regulado.
Microhíbridos y coches de gas, también afectados
Los microhíbridos o MHEV, que solo utilizan un pequeño sistema eléctrico de 48V sin capacidad para mover el coche por sí solos, podrían dejar de beneficiarse de la etiqueta ECO. Estos sistemas apenas reducen el consumo y las emisiones de CO₂, y las organizaciones ecologistas los consideran una “trampa tecnológica” para obtener ventajas ambientales.
En el caso de los vehículos de gas (GLP o GNC), el debate es aún más intenso. Aunque emiten menos CO₂ y NOx que los motores convencionales, siguen siendo vehículos de combustión interna. Por tanto, podrían quedar fuera de la categoría ECO cuando el nuevo sistema entre en vigor. Además, los fraudes con conversiones a GLP y posteriores retiradas del equipo han generado gran desconfianza en el sistema actual.
Los híbridos convencionales tampoco se libran
Los híbridos autorrecargables o HEV también podrían perder la etiqueta ECO si superan ciertos límites de emisiones de CO₂. Muchos modelos de gran tamaño o alta potencia registran emisiones superiores a 95 g/km, lo que los dejaría fuera del rango “eficiente” bajo el nuevo sistema.
El impacto sería notable: los híbridos no enchufables suponen actualmente más del 40% de las matriculaciones en España, con más de 350.000 unidades vendidas en lo que va de año.
Sin carácter retroactivo
A pesar de los cambios previstos, el nuevo sistema no tendrá carácter retroactivo. Esto significa que los coches que ya cuenten con etiqueta CERO o ECO conservarán su distintivo y seguirán disfrutando de las ventajas asociadas. Solo los vehículos matriculados tras la entrada en vigor del nuevo sistema estarán sujetos a las nuevas condiciones.



