KGM Torres: El SUV coreano que desafía al segmento con diseño y carácter propio
El KGM Torres aterriza en el mercado español dispuesto a marcar un antes y un después para la marca surcoreana. Con un diseño rompedor, un equipamiento completo y un motor eficiente, este SUV de tamaño medio busca hacerse un hueco en uno de los segmentos más competitivos. En esta prueba analizamos su diseño, habitabilidad, comportamiento dinámico y todo lo que ofrece este interesante modelo.
La marca y el modelo: un salto adelante para KGM
KGM, anteriormente conocida como SsangYong, ha decidido renovar su imagen y con ello también su gama de productos. El Torres es un claro ejemplo de esta transformación. Situado entre el Korando y el Rexton, el Torres pretende atraer a un público más joven y dinámico, gracias a un diseño fresco y a un enfoque práctico y tecnológico. Su nombre rinde homenaje a la naturaleza salvaje de la Patagonia, y esa inspiración se refleja en su estilo robusto y aventurero.

Exterior: robusto, moderno y lleno de carácter
El KGM Torres destaca desde el primer vistazo por su diseño imponente y agresivo, que rompe con los convencionalismos de los SUV de tamaño medio. Inspirado en los todoterrenos más puros, su estética transmite una imagen de fuerza y aventura, lo que lo convierte en una opción ideal para aquellos conductores que buscan diferenciarse.
El frontal es sin duda uno de los elementos más llamativos. La parrilla, con un diseño dividido en varias secciones verticales, recuerda a los clásicos 4×4, aportando una sensación de robustez que refuerza su carácter aventurero. Acompañando a esta parrilla, los grupos ópticos LED tienen una forma afilada y moderna, con una firma lumínica que acentúa su presencia en carretera. El capó elevado y musculoso, junto con los marcados pasos de rueda, otorgan una sensación de poder y dominio de la vía.

En el lateral, el Torres luce una línea de cintura elevada y unos pasos de rueda prominentes que enfatizan su presencia. Sus llantas de 18 pulgadas calzadas con neumáticos 235/55 refuerzan su espíritu todoterreno. Las molduras en negro en los bajos de las puertas y los protectores de los pasos de rueda no solo aportan un toque estético aventurero, sino que también cumplen una función práctica al proteger la carrocería en caminos sin asfaltar.
La zaga mantiene la filosofía de diseño robusto del resto del vehículo. Los pilotos traseros en tecnología LED presentan un diseño horizontal que refuerza la sensación de anchura. El paragolpes trasero cuenta con un gran difusor y una protección inferior que simula una placa de metal, recordando a los vehículos diseñados para la aventura. Además, el portón es completamente vertical, lo que facilita el acceso al maletero y mejora la funcionalidad del vehículo.

Un detalle interesante del diseño del Torres es su pequeño aplique en la zona lateral del pilar C, que simula la presencia de una rueda de repuesto externa, un guiño estético a los todoterrenos más clásicos. Este tipo de elementos lo diferencian de otros SUV y refuerzan su posicionamiento como una alternativa más ruda y capaz.
El KGM Torres está disponible en una paleta de colores que incluyen tonos vibrantes como el azul eléctrico, rojo y verde militar, además de los tradicionales blanco, gris y negro. En conjunto, es un SUV que no pasa desapercibido y que consigue transmitir una imagen aventurera sin renunciar a la modernidad.
Interior: amplitud y tecnología al servicio del conductor
El habitáculo del KGM Torres es un reflejo de su evolución como modelo dentro de la gama KGM. La marca ha apostado por una combinación entre diseño moderno, tecnología y confort, con una clara orientación hacia la funcionalidad y el aprovechamiento del espacio.

Al acceder al interior, lo primero que llama la atención es el diseño del salpicadero, que se compone de líneas horizontales bien definidas y una disposición de mandos intuitiva. La doble pantalla digital es uno de los grandes protagonistas: el cuadro de instrumentos de 12,3 pulgadas ofrece gráficos claros y personalizables, mientras que la pantalla central de 9 pulgadas gestiona el sistema multimedia, compatible con Apple CarPlay y Android Auto.
La calidad percibida ha mejorado respecto a modelos anteriores de la marca. Aunque predominan los plásticos duros en algunas zonas, el Torres combina estos materiales con inserciones en símil de cuero y detalles metalizados que aportan una sensación más refinada. Los ajustes entre piezas son correctos y no se perciben holguras ni crujidos al tacto.
El volante multifunción tiene un diseño atractivo y un buen agarre. Cuenta con botones táctiles para controlar funciones como el control de crucero, el sistema multimedia y los asistentes de conducción. La consola central está ligeramente orientada hacia el conductor y presenta un diseño limpio, con pocos botones físicos, aunque se mantiene un panel táctil para la climatización.

Destaca por su amplitud interior. En las plazas delanteras, los asientos son cómodos y ofrecen un buen soporte lateral. La versión más equipada cuenta con ajuste eléctrico y calefacción para los asientos delanteros. La visibilidad es buena, con una posición de conducción elevada que permite un buen control del entorno.

Las plazas traseras ofrecen un espacio más que generoso. Gracias a su batalla de 2,68 metros, los pasajeros disponen de un amplio hueco para las piernas y una buena altura al techo, lo que permite que personas de gran estatura viajen con comodidad. El respaldo trasero cuenta con ajuste de inclinación, permitiendo encontrar una postura más relajada en viajes largos. Además, el suelo es prácticamente plano, lo que facilita que un tercer ocupante pueda viajar con mayor comodidad en la plaza central.
Capacidad de almacenamiento: un maletero de referencia
Uno de los puntos más fuertes del KGM Torres es su capacidad de carga. Con 700 litros de maletero, se posiciona como uno de los SUV más espaciosos en su categoría. Si se abaten los asientos traseros, esta capacidad aumenta considerablemente, permitiendo transportar objetos voluminosos sin problemas.

El maletero cuenta con una boca de carga amplia y un umbral bajo, lo que facilita la carga y descarga de equipaje. También dispone de un doble fondo para guardar objetos pequeños y ganchos para sujetar bolsas o redes. En definitiva, un espacio versátil y bien aprovechado que lo convierte en una excelente opción para familias o para aquellos que necesiten gran capacidad de almacenamiento.
Tecnología y conectividad: un enfoque moderno
El KGM Torres viene bien equipado en términos de tecnología. Además de su doble pantalla digital, incluye un sistema de sonido de calidad, varias tomas USB, carga inalámbrica para smartphones y un sistema de reconocimiento de voz avanzado. También cuenta con una aplicación móvil que permite controlar algunas funciones del vehículo a distancia, como la apertura y cierre de puertas o la localización del coche.

El sistema de infoentretenimiento es intuitivo y fluido, aunque la pantalla central podría tener una mayor resolución. Sin embargo, su integración con Android Auto y Apple CarPlay facilita el uso de aplicaciones de navegación y multimedia.
En términos de confort, el Torres ofrece climatizador bizona, techo solar panorámico en las versiones más equipadas y asientos con función de calefacción y ventilación, características que elevan el nivel de comodidad en el día a día.
Motorización: eficiencia gasolina para el día a día
El KGM Torres equipa un motor 1.5 Turbo GDI de 120 kW/163 CV y 280 Nm de par máximo, un propulsor que ya hemos visto en otros modelos de la marca y que busca ofrecer un equilibrio entre rendimiento y eficiencia. Se trata de una mecánica de gasolina con inyección directa y turbocompresor, diseñada para ofrecer una entrega de potencia progresiva y un buen empuje en la zona media del cuentarrevoluciones.
Este motor se asocia a una transmisión automática de seis velocidades, aunque en algunos mercados también está disponible con caja manual. La versión probada cuenta con tracción delantera, pero en otros mercados se ofrece una variante con tracción total, lo que amplía sus capacidades para enfrentarse a terrenos más complicados.

En términos de prestaciones, el KGM Torres acelera de 0 a 100 km/h en aproximadamente 10 segundos, una cifra correcta para un SUV de su tamaño y peso. Su velocidad máxima se sitúa en torno a los 190 km/h. No es un vehículo pensado para una conducción deportiva, pero su respuesta es suficiente para moverlo con soltura tanto en ciudad como en carretera.
Consumo y eficiencia energética
El consumo de combustible es uno de los aspectos clave en cualquier SUV de esta categoría, y en el caso del Torres, se mantiene dentro de cifras aceptables. Durante nuestra prueba, obtuvimos los siguientes valores:
- Ciudad: 9,0 litros/100 km
- Carretera: 7,5 litros/100 km
- Consumo mixto: 8,2 litros/100 km
Si bien no es el SUV más eficiente del segmento, su consumo se mantiene dentro de lo esperado para un motor turboalimentado de 1.5 litros. En autovía, el sistema de gestión electrónica ayuda a reducir el gasto, pero en ciudad, el peso y el tamaño del vehículo pueden hacer que el consumo se dispare en tráfico denso.
Sería interesante ver en el futuro una versión híbrida ligera o incluso híbrida enchufable, algo que cada vez más marcas están incorporando en sus SUV para mejorar la eficiencia y reducir emisiones.
Seguridad: completo arsenal de asistencias
En el apartado de seguridad, el Torres sorprende gratamente. De serie incluye:
- Frenada de emergencia autónoma.
- Alerta de cambio involuntario de carril.
- Control de crucero adaptativo.
- Detector de fatiga.
- Cámara trasera y sensores de aparcamiento.
Además, cuenta con 7 airbags, incluyendo airbag de rodilla para el conductor, y ha obtenido una buena valoración en las pruebas de choque en Corea del Sur. En definitiva, un SUV preparado para proteger a todos los ocupantes.

Al volante: comodidad y aplomo por encima de la deportividad
Desde los primeros kilómetros, el KGM Torres transmite una sensación de confort y facilidad de conducción. Su puesta a punto está claramente enfocada a la comodidad, lo que lo hace ideal para viajes largos y desplazamientos urbanos.
La dirección es asistida electrónicamente y tiene un tacto ligero, lo que facilita las maniobras en ciudad y el aparcamiento. Sin embargo, a altas velocidades podría ofrecer un poco más de feedback para mejorar la sensación de control en curvas rápidas. A pesar de esto, el SUV mantiene bien la trayectoria y se siente estable en autopista.
Con un diámetro de giro de 10,8 metros, el Torres se mueve con relativa facilidad en espacios urbanos, aunque su tamaño hace que en calles estrechas o aparcamientos reducidos haya que maniobrar con más atención.
El esquema de suspensión combina un eje McPherson delantero y un sistema multibrazo trasero, una configuración pensada para equilibrar comodidad y estabilidad. En carretera, la absorción de baches y resaltos es excelente, con un filtrado eficaz de las irregularidades del asfalto.
En ciudad, la suspensión blanda es una gran aliada para superar badenes y calles en mal estado sin que los ocupantes sufran golpes bruscos. Sin embargo, en carreteras de curvas, este enfoque cómodo se traduce en un leve balanceo de la carrocería, algo que se nota en cambios de dirección rápidos o en apoyo prolongado.
A velocidades de autopista, el KGM Torres se muestra estable y bien asentado, con una buena insonorización que mantiene el ruido aerodinámico bajo control. La mecánica responde con solvencia en adelantamientos y recuperaciones, aunque si se busca una aceleración fuerte, la caja automática puede tardar un poco en reducir marchas.
En carreteras reviradas, el SUV mantiene un comportamiento neutro, aunque no es un vehículo pensado para una conducción dinámica. El balanceo de la carrocería es perceptible en curvas cerradas, pero en general, su estabilidad es correcta y permite viajar con seguridad.

Comportamiento offroad: capacidades limitadas pero suficientes
A pesar de su estética robusta, el Torres no es un todoterreno puro, aunque puede afrontar caminos de tierra sin problemas. La altura libre al suelo es correcta y permite circular por pistas forestales o terrenos poco exigentes, pero la ausencia de tracción total en esta versión limita sus capacidades fuera del asfalto.
Los ángulos de ataque y salida son buenos para un SUV de este segmento, pero la falta de un sistema de control de tracción avanzado o modos específicos para terrenos complicados hacen que su uso offroad sea más recreativo que funcional.
El KGM Torres ofrece un comportamiento cómodo y predecible, ideal para el día a día y para viajes largos. No es un SUV con aspiraciones deportivas, pero cumple de sobra con su objetivo: proporcionar una conducción agradable, segura. Un SUV pensado para familias y conductores que priorizan la comodidad y la tecnología, sin renunciar a un diseño con carácter y un gran espacio interior.
A destacar
| Aspectos positivos |
|---|
| Diseño robusto y atractivo |
| Espacio interior y maletero sobresaliente |
| Equipamiento de seguridad completo |
| Buen confort de marcha |
A mejorar
| Aspectos mejorables |
|---|
| Consumos algo elevados |
| Algunos plásticos interiores mejorables |
| Dirección poco comunicativa |
| Sin opciones híbridas o electrificadas |
Evaluación Final – KGM Torres

Puntuación Final: 8,2 sobre 10
Ficha técnica:

Web: www.kgm.com/torres



